<<Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.>> Mateo 5:4.
¿Porque lloran los niños? Porque tiene hambre; le duele alguna parte del cuerpo; se le cayó el chupón; lo regañó su maestra porque no llevó la tarea; tal vez alguien le pegó;
¿ Porque lloran las mujeres? Cuando tiene los dolores de parto; al no poder amamantar a su hijo recién nacido; si alguno de sus hijos se descarrían; porque el marido la maltrata; cuando su hija cumple sus quince años o se casa;
¿ Porque lloran los jovenes? Si el novio (a) los terminó; no pasaron los examenes; cuando tienen que hacer alguna decisión;
¿ Porque lloran los hombres? Por impotente, débil, incapáz indefenso; cuando no tiene trabajo; porque su familia se deshecha;
¿ Porque lloran los cristianos? Porque se lamentan de su pecado; cuando saben que han desobedecido a Dios; han hecho algo que desagrada al Señor; se aflige por sus imperfecciones.
REFLEXION:
El creyente en Cristo es imperfecto. Sólo Cristo Jesús es perfecto. El no cometió pecado alguno. Pero como humanos cada día faltamos a Dios con pensamientos inícuos; con vanidades; codiciando lo ajeno; acciones de orgullo; la ira y la amargura hacen presa de uno; las enemistades que destruyen familias y amistades; los deseos de la carne están a la vista de todos; También se desobedece a Dios al ¡No hablar de Cristo a las personas!
Un buen síntoma de un creyente sincero es el que tiene un corazón contrito y humillado. <<Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.>> Salmo 51:17b.
Por eso se aflige. Por eso llora desconsolado. Se entristece del pecado que le agobia. Ha contristado al Espíritu Santo.
El cristiano que llora, está presto a reconocer sus imperfecciones,se arrepiente y pide perdón a Dios, como el hijo pródigo (Lucas 15:11-24),le dice al Señor: << Padre, he pecado contra el cielo y contra tí.>>vr.21.
Esa es la clase de un creyente en Cristo que un día no llorarán más. ¡ Ellos recibirán consolación.
<< Y cuando el Señor la vió, se compadeció de ella y le dijo:No llores.>> Lucas 7:13.
<< Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dió consolación eterna y buena esperanza por gracia, conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.>> 2 Tesalonicenses 2:16,17.
ORACION:Señor, ten piedad de mí.ayúdame a soportar las tentaciones y no caer en el pecado. Dáme consolación a mi pobre corazón.Amén.
En el amor de Cristo, el misionario.