¨Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias;...¨ vr.15,16. La ocación era que 10 leprosos claman a Jesús que los limpiara de su lepra diciendo: ¨¡ Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! vr.13., y Jesús tiene compasión de ellos y los sana de su terrible enfermedad, y se alejan. Pero,de los 10 leprosos, sólo uno se volvió con Jesús y agradecido se postra a los piés del Señor, y le da gracias por lo que había hecho con él. Muchas veces la tendencia humana es de buscar a Dios sólo cuando hay problemas y necesidades, o cuando las enferme- dades, las angustias, las crisis, los pesares, las situaciones difíciles llegan en la vida. Y eso está muy bién, pero, cuando se reciben las bendiciones de Dios; cuando las oraciones son contestadas; cuando la mano maravillosa del Todopoderoso obra en nuestro ser; es cuando muchas veces nos olvidamos del gran amor, de la misericordia que Dios tiene por nosotros. ¡El Señor es la fuente de bendiciones!REFLEXION: Es necesario acudir a Dios en medio de las situaciones difíciles que día a día enfrentamos. Cuando son más grandes los problemas que nuestras fuerzas. Cuando las enfermeda- des quieren acabar con nuestro existir. Cuando parece todo perdido. Cuando hay la ¨lepra espiritual¨ por causa del pecado. Se necesita la ayuda de Dios. ¨Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.¨ Santiago 1:27. Pero, sobre todas las cosas agradece a Dios por todo lo que ha hecho, por todo lo que hace y por todo lo que hará en tu vida. ¨Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.¨ 1 Tesalonicenses 5:18.