¨Haya,pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús.¨ Filipenses 2:5. Otra cosa que es muy dificil de controlar es la mente.La mente humana es un desorden. La carne siempre está en lucha espiritual. Hay un caos en la mente del hombre. Un desorden con egoísmos, deseos canales, hipocresías, que provocan una lucha espiritual. En Romanos 7:18-25, describe lo que es una mente desordenada: ¨Y yo sé que en mí,esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero,sino el mal que no quiero,eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien,hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros,que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.¨ Cuando se tiene la mente de Cristo, aunque se lucha con la carne, hay libertad. En Cristo se vive en paz, libre del dominio del pecado: ¨Porque el ocuparse de la carne es muerte pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.¨ Romanos 8:6.