Wednesday 05/March/2008 22:40
Para la américa que jamás se unirá por una causa común
EL SUR SE ENVALENTONA
Desde hace más de 40 años, nuestro país se ha visto envuelto en un conflicto armado que si bien ha tenido ecos en todas sus fronteras, nuestros vecinos se han hecho los de “la oreja mocha”.Y no es que esté pidiendo que sus Gobiernos envíen parte de sus ejércitos para ayudarnos a resolver un problema cuya solución se ha dilatado gracias a la negligencia de todos los actores del conflicto.Pero lo que sí pido es una respuesta congruente para la siguiente pregunta: ¿por qué razón los Gobiernos de los países fronterizos con Colombia reaccionan de manera energúmena cuando nuestras fuerzas militares se ven obligadas a cruzar las fronteras en persecución de la guerrilla (lo cual es una violación a la soberanía de un país que no debe pasarse por alto), y se callan cuando estos grupos irregulares o ilegales se ocultan en sus territorios luego de cometer sus fechorías?
Me declaro cada vez más sorprendido ante la doble moral de América Latina; doble moral que se ve reflejada en ejemplos como la indignación de Venezuela ante la captura de Rodrigo Granda, la extradición de Simón Trinidad y Sonia, y el operativo que dio como resultado la muerte de Raúl Reyes, pero no fueron capaces de explicar cómo el Coronel Chávez hizo para que llegara a sus manos la cédula de nacionalidad venezolana del señor Granda, integrante de las FARC que luego fue liberado con inoficiosos fines.Y podrían citarse otros ejemplos como la captura de Trinidad en el Ecuador, sumado a otros casos que si bien se han pretendido manejar de manera aislada, no han escapado del conocimiento público.
Ahora resulta pues, que los Gobiernos ecuatoriano y venezolano se envalentonan y llaman a cuentas a sus Embajadores debido al operativo por el cual el ejército y la policía ingresaron en el territorio ecuatoriano; pero ellos, al igual que el resto del continente han guardado silencio cuando las FARC o el ELN. se han ocultado en países como México, Cuba, Venezuela y otros tantos.
En vista de lo anterior deduzco con facilidad, que el mundo celebra los delitos que infortunadamente se cometen en nombre de la izquierda, y se indigna con los de la derecha.
Debo dejar en claro que con el concepto anterior no estoy respaldando bajo ninguna medida los abusos de la derecha, pues delito es delito, así se cometa con una o con las dos manos; pero sí estoy convencido de que a la hora de emitir juicios, las ONG. y algunos Gobiernos de la región, se congracian más con los guerrilleros (que amparados bajo el narcotráfico, los asesinatos selectivos, el secuestro y el boleteo) dicen luchar por la “justicia social” (y aquí peco de ingenuo al pretender creer en tales afirmaciones), que con los distintos Gobiernos colombianos que más allá de sus aciertos y equivocaciones, siempre han tratado de abrir una puerta a la solución de un conflicto armado que en ocasiones traspasa nuestras fronteras.
Digo pues, que ningún país del hemisferio está obligado a intervenir en nuestro conflicto; pero sí es su deber combatir a una guerrilla que bajo cualquier circunstancia intente ingresar a sus territorios, y no callarse como durante muchísimo tiempo lo han venido haciendo.
Rumores de guerra
El presidente Chávez, que más parece el personaje revolucionario de cierta novela de George Orwell, pretende desviar la atención sobre situaciones que lo involucran abiertamente con los “señores” de las FARC, diciendo que Uribe es una amenaza para la estabilidad de la región; pero ¿ habrá mas amenaza que la de un militar mentalmente perturbado que caricaturiza a bolívar y no conforme con esto se alía con las FARC?
Y ni qué decir de la vil forma en que pretende fortalecerse políticamente a costa de los secuestrados y sus familiares que aletargados por el inimaginable dolor que tan miserable acción les produce, sienten que en las manos de Hugo Rafael está la paz de Colombia.
Descancillería
En esta crisis queda claro que nuestro país cuenta con una famélica diplomacia, ya que Fernando Araujo no se ha sentido en ningún momento y todos los comunicados se manejan con las ruedas de prensa de Oscar Naranjo o los boletines leídos desde el Palacio de Nariño por el jefe de Prensa César Mauricio Velásquez.Y es que la crisis diplomática es tal, que el Presidente tuvo que acudir a excancilleres que lo asesoren en ausencia o incapacidad del suyo propio.Creo pues, que Araujo ha demostrado sin pudor ninguno que el cargo le quedó grande y que el mismo le fue dado por consuelo y no por capacidad meritoria, razón por la cual hoy estamos más enredados de lo que se debiera.
Finalmente redondeo mi opinión con lo siguiente:
“Y cinco siglos han pasado en estas tierras
y nuestra sangre aún se sigue derramando
por la ignorancia que nos tiene divididos
en las miserias que hoy todos llaman “Estados””
Wilson Perea Estupiñán.