Nada les va quedando a los grandes de España. El Real, que juega realmente muy mal, parece el más despojado de los dos, especialmente porque carece de fútbol y no tiene prácticamente nada que jugar en lo que queda de la temporada, eliminado bochornosamente en la Copa del Rey, ayer se fue de la Champions recibiendo un gol a los nueve segundos...
Y cuenta la prensa que se había hablado mucho acerca de la necesidad madrilista de aguantar los primeros minutos de embate del Bayern. Eso magnifica el escándalo de ese gol de vestuario que regala Roberto Carlos con F Gago como partícipe necesario.
Pobre Real, desde que se fue Aznar no pega una -ya no se escucha aquel cantito de protesta de los rivales por los ayudines: así gana el Madrid-, se volvió hiper-galáctico y vendió humo a diestra y siniestra, y ahora sentó en el banco a un mezquino que va de debacle en debacle aún cuando tenga el mérito de haber operado el Galacticidio.
Los salvadores argentinos no lo salvaron, y eso a mí me alegra mucho, especialmente por Gago porque soy hincha de Boca y lo tengo montado en un huevo.
Hace un par de años que juegan, Gago, Higuaín y tantos otros púberes y de pronto se convierten en vacas sagradas universales, objetos de las más sospechosas ventas, ¿o no son sospechosas las cifras que mueve el negocio de la venta de carne futbolera?
Lo del Barcelona es menos grave, aunque se quedó fuera de Europa por esa pelotudez del mayor valor de los goles de visitante. Sigue en la Copa del Rey -que es bastante poca cosa para los catalanes- y está segundo a un punto del Sevilla en la Liga. Sin ir más lejos perdió con el nuevo puntero el domingo 2 a 1 y lamento no haber podido ver ese partido que, de acuerdo a las síntesis, estuvo muy favorable para el Barça que venía un gol arriba, con un hombre más en cancha y tuvo un penal para estirar la cuenta, un penal que perdió Ronaldhino.
En este contexto de caída libre los colosos de un fútbol muy publicitado en el mundo pero, a mi juicio, muy mediocre, chocan el sábado en el Camp Nou...
Vamos a comentarlo.
El gordo Ronaldo, ahora en el Milan, le pega a la distancia a Capello... Entre bueyes no hay cornadas.