No había visto nada igual en la presente liga. Lo de ayer rompió los moldes en los que se fraguan los bostezos que el fútbol español regala fecha a fecha. Fue un partidazo que así como pudo terminar 5 a 1 para el Español -si el rifle Pandiani no desperdiciaba esas opciones que mataban el partido quince minutos antes-, Barcelona podría haberlo empatado - y habría sido una injusticia-.
Ahora que la crisis del BarÇa es inocultable, espero que los catalanes no vengan a tentar con euros la transferencia de Palacio, la joya de Boca...
Motivación y contraataque son las palabras claves de este paseo que el local le ofreció a su encumbrado rival, motivación para salir a morder en todos los sectores del campo -¿cuántos puntos tendría el Español si jugara siempre con este espíritu?- hasta conseguir la primer ventaja y empezar a esbozar el estilete de la contra...
Después del transitorio empate del BarÇa -Saviola, que debería ser titular- Tamudo recuperó la ventaja y abrió el camino del contraataque. Fue un ejercicio perfecto que pudo estirar la ventaja, por lo menos hasta cinco.
Me sorprendió el tercer gol, porque esa jugada de tres atacando contra uno y el arquero, parece siempre fácil, pero con frecuencia se desperdicia. Luis García avanzó por izquierda y esperó hasta último momento para habilitar el esfuerzo de Rufete, le puso la pelota bien adelante, ý así es como se hace ese gol, exigiendo al que recibe la asistencia y malogrando todo esfuerzo defensivo. De colección, como el partido.
P.D: tuvo el local un poco de suerte, al sobrevivir a los tiros libres de Ronaldhino...
Tamudo, un jugadorazo que la mete siempre, y ayer no fue la excepción