Los españoles tienen su derby con equipos "locales" importados; y es que en el fútbol también están abiertas Las venas de América Latina,o en todo caso, del tercer mundo.
Sin embargo el espectáculo reviste textura de manjar y está mal perdérselo.
Aquí mis comentarios.
Primer minuto de juego (o de juogo, como dicen los relatores españoles), Sergio Ramos -una de las figuras del encuentro- escapa por derecha y asiste a Raúl con un centro perfecto que éste conecta de cabeza y manda a la red de manera impecable.
Estamos entonces en ese punto del partido en el que un gol tempranero facilita el plan de juego de uno de los equipos; en este caso el Madrid que con Capello en el banco sabe ahora de esos candados italianos que cierran las vías que conducen a la propia portería...
Barcelona va a tener la pelota, pero nada más... de su juego sólo tendremos que destacar alguna veloz fantasía de Messi, siempre tan desequilibrante en el hombre contra hombre -hay que ver como pasa entre Roberto Carlos y Cannavaro dejándolos desairados y ridículos-, y poco más.
Con el manual del contraataque
La segunda y definitiva ventaja madruga en el segundo tiempo con el manual del contraataque en la guía del Madrid: salída rápida por el centro del campo, apertura a la derecha para que Robinho -otra de las figuras- mande el centro bajo que Van Nistelrooy conectó con su pierna izquierda antes que el arquero Valdez.
Dos a cero y después pudo venir la goleada, cosa que habría sido digna de verse...
No simpatizo para nada con el Madrid, equipo al que siempre he conocido relacionado con el franquismo y con Aznar, pero el resultado le pone sal al torneo y eso está bueno...
Ah, me olvidaba, Ronaldinho es realmente un jugador de cuento maravilloso, y el domingo volvió a desaparecer.
Hasta luogo.