Y es que fueron más generosos con el fútbol que mis compatriotos argentinos cada vez más propensos a colgarse del travesaño para conservar una ventaja, y eso que son mezquinos estos tanos...
Pero terminaron jugando con todos sus delanteros lo que para el especulado fútbol actual es un desborde de arrojo, y tuvieron su premio, y nosotros nuestra vendetta...
¿Qué habrán hecho los alemanes con el papelito que sin dudas, a un minuto de los penales ya tenían preparado para su arquero, el meón, Lehman? ¿Se lo habrán metido en el culo como suponemos todos? junten por favor tres lagrimitas y hagansé una módica tristeza de niños con un sueño perdido...
Sigan leyendo porque viene algo im-per-di-ble...
Qué pase le puso Pirlo -el gran abanderado del buen fútbol en esta escuadra más bien entregada a otras competencias en el campo de juego- al certero definidor Grosso, un pase "quirúrgico" diría el maestro Varsky, y una definición ajustada al palo derecho del arquero con una rosca perfecta.
Bienvenidas las sorpresas, las rupturas de la puta lógica, bienvenidos los goles que rompen lo que parece inevitable después del cero a destajo, bienvenidos los que nadie esperaba, los que no entraban en el cuadro de honor de las apuestas... y bienvenida Puma a la final -contó don Miembro ayer que muchos sospechaban una final manipulada entre Nike y Adidas que visten a Brasil y Alemania (ahora sólo estará una, depende del partido de esta tarde-.
Y no escribo más porque ya casi no me deja el bebé.