Suiza se fue del mundial con un extraño record, no recibió goles en contra salvo los tres penales con que los ucranianos los eliminaron. Hoy (por ayer) unos y otros mantuvieron el cero en el marcador y en el fútbol durante los 120 minutos más mezquinos y aburridos de la historia de los mundiales; y se puede pensar que fue la mediocridad la mejor y más racional (y Suiza) explicación de esta sequía goleadora...
Suiza, ni el tiro del penal te va salir.
Pero en realidad, fue la maldición togolesa, lo que cayó terriblemente sobre los suizos, con efecto retardado, pero devastador: hoy, ese arco que defendían los ucranianos, estuvo cerrado, cerrado, cerrado... definitivamente.