No había visto nada igual en la presente liga. Lo de ayer rompió los moldes en los que se fraguan los bostezos que el fútbol español regala fecha a fecha. Fue un partidazo que así como pudo terminar 5 a 1 para el Español -si el rifle Pandiani no desperdiciaba esas opciones que mataban el partido quince minutos antes-, Barcelona podría haberlo empatado - y habría sido una injusticia-.
Ahora que la crisis del BarÇa es inocultable, espero que los catalanes no vengan a tentar con euros la transferencia de Palacio, la joya de Boca...