Empezaron de a poco, se miraron feo, sin dudas, se dijeron algo, y ya vino esa parada de gallos, cabeza contra cabeza y después las deliciosas trompadas. Fue al final del partido que Zaragoza le ganó al puntero Sevilla 2 a 1, y fueron Diogo -que había hecho un partidazo, ahora lo van a recordar por esto- y Luis Fabiano del Sevilla.