Y es que fueron más generosos con el fútbol que mis compatriotos argentinos cada vez más propensos a colgarse del travesaño para conservar una ventaja, y eso que son mezquinos estos tanos...
Pero terminaron jugando con todos sus delanteros lo que para el especulado fútbol actual es un desborde de arrojo, y tuvieron su premio, y nosotros nuestra vendetta...
¿Qué habrán hecho los alemanes con el papelito que sin dudas, a un minuto de los penales ya tenían preparado para su arquero, el meón, Lehman? ¿Se lo habrán metido en el culo como suponemos todos? junten por favor tres lagrimitas y hagansé una módica tristeza de niños con un sueño perdido...
Sigan leyendo porque viene algo im-per-di-ble...