Pero así, cualquiera, tiene un plantel fuera de serie y encima lo ayudan, o no vieron que no fue penal la jugada que deriva -valga la redundancia- en el penal y el primer gol; o no vieron el off-side, clarísimo, en el segundo.
Después Ronaldhino marcó el mejor gol del año, aunque le quiten un poco de mérito el partido definido frente a un rival totalmente entregado, y ese fue precisamente el cuarto, el de la cogida -esta última palabra con sentido argentino-.