Y uno se ha tenido que comer un partido insufrible del Getafe, el equipo que casi no hace goles y que recibe pocos goles y sólo de visitante, por lo menos hasta el domingo pasado.
Un tal Juanito le rompió el invicto al Pato cuando el bodrio terminaba y ya el tiempo de esas dos largas horas estaba perdido...
Esto si que es una peripecia.