Dicen que hay más de 42 mil formas diferentes de atarse las zapatillas (los zapatos y las botas también cuentan).
Antes de atarlos, hay que enlazarlos, pasar los cordones por los agujeritos, uno a uno, y la estrategia a utilizar realmente puede infuir en la forma de correr, saltar, mover el pie en general (o no).
El siguiente artículo está traducido del sitio de Wired
basado en los estudios de Ian Fieggen.
Pincha en ver más para aprender 4 técnicas muy interesantes.
1. Para corredores
Este método alivia los puntos de presión dentro de la zapatilla. Comienza con un lazo horizontal largo a través de los dos agujeros de abajo. Sácalo hacia arriba, superando el segundo set, cruza al tercero, baja y sube por el cuarto. Repite hasta arriba.
2. Tejido para football
Para poder 'dormir' la pelota, esta forma de atar da mas espacio para que repose. Enlaza a través de los agujeros del tercet set, dejando la mitad de lazo libre. Pasa la punta izquierda en el segundo agujero y emerge por el primero. Pasalo por el cuarto agujero y entrecruza hasta arriba. Haz lo mismo con la punta de la derecha.
3. Especial para patinadores
Para mantener el empeine más ajustado que el la parte de arriba de las botas, enlaza normalmente hasta el tobillo con la presión deseada y después haz un nudo cuadrado (derecha arriba de la izquierda, izquierda arriba de la derecha) y continúa entrecruzando hasta la pantorrilla.
4. Corbata de dos colores
Para los amantes de la moda. Necesitarás dos lazos de colores diferentes. Pasa un lazo horizontal a través de los agujeros de abajo. Deja la punta de la izquierda más corta, de modo que te quede dentro de la zapatilla y pasa la punta de la derecha hacia arriba al segundo set. Cruza de lado y baja por el segundo. Sube al tercer set, cruza de lado y baja por el tercero y así hasta arriba. Deja el pedazo de lazo sobrante escondido dentro de la zapatilla. Toma el otro lazo. Igual que el primer lazo, dejas la punta de la izquierda más corta y si quieres puedes quemar un poco las puntas de los dos lazos para que el plastico actúe de pegamento y se queden más afianzados. Comienza a entrelazarlo con el primer lazo, de abajo hacia arriba y vuelve a bajar. Teje hasta que no haya más sitio y deja el sobrante escondido en un sitio cómodo dentro de la zapatilla.