Siempre me gustó el sonido de la batería. Siempre quise tener una batería pero claro, sus dimensiones no tan pequeñas no me lo permitían en casa (no hace falta agregar que mi madre o mis vecinos tampoco me lo hubiesen permitido), por lo que hasta ahora me había conformado con simuladores o juegos de batería online (link a un artículo que escribí hace mucho tiempo con juegos de batería). Claro que jamás se opondrían a una mesa ratona para el salón, verdad? Una bonita mesa para tomar el café o jugar a las cartas cuando vienen los amigos pero con un agregado: también sirve para tocar la batería!