Con mucha habilidad, como si se tratara de equilibristas, algunos “dirigentes” uribistas hacen un esfuerzo grande por acusar a la Corte Constitucional de ser los responsables, hasta el momento, del fracaso del referendo reeleccionista, pero no se miran a si mismos. Tratan de taparle a la opinión pública que los verdaderos responsables fueron quienes creyeron que podrían pasar por encima de las normas legalmente establecidas impunemente. Quienes le fallaron a los cuatro millón es de personas, que dicen están detrás de la ley referendo, fueron sus promotores al no haber actuado con pulcritud y verticalidad, entre ellos, el propio presidente Uribe y su ministro del Interior. Los únicos responsables del “sabor amargo” que les queda en la boca a ciertas personas fueron quienes actuaron “para atropellar el trámite, el transfuguismo, el cambio de la pregunta hecha al soberano, la incorrecta convocatoria a sesiones extras y la violación de los topes de financiación”. Los Magistrados han demostrado que están actuando como la constitución lo ordena y con un respeto casi sagrado hacia los 52 o más millones de colombianos. Demostraron que su ética profesional y su moral no son factibles de “comercialización”.