El invierno transcurria como tantas veces, un sol palido que alternaba con dejarse ver tras unas nubes que amenazaban con tormentas del este, la plaza de la calle Bavaria con sus juegos desvencijados y rotos estaba llena de palomas que buscaban una comida temporaria tras los bancos viejos de una ciudad fantasma, la cual hacia mucho tiempo habia olvidado los ruidos de la ciudad. Se habian acabado los murmullos constantes y el ruido enloquecedor del trajin diario,tampoco lucian triunfantes los carteles luminosos de las mejores tiendas,el viejo cine en donde los dias de estreno se arremolinaban presurosas las familias y los jovenes para conseguir una localidad solo era un recuerdo de viejas hazañas en un celuloide,todo parecia desolado,la Capital Callada como le llamaban entonces hoy no era mas que un camino polvoriento en lo que en otras epocas habian sido las calles mas transitadas,alegres y modernas de la epoca.A lo lejos se divisaba el horizonte un poco distante,y los ojos perdidos y cansados de Maria no se acostumbraban a ver sus mejores años despedrigados en el tiempo,desacostumbrada a encontrarse sola, busco compania tras los trastos viejos de su casa llena de recuerdos lejanos.
Capitulo primero
El amanecer