Un día te das cuenta que esta vida
es un sueño, lleno de esperanzas,
esperanzas que pocas se llegan a consolidar,
vives esa ilusión que te hace latir
el corazón día a día
y te hace latente tu alma.
Naces para morir y mueres para nacer,
en ese ciclo todo es posible
aunque nunca encontremos el momento
de saborear esa victoria
tan anhelada que vida tras vida
deseamos hallar y realizar.
Realmente... ¿vivimos en una realidad?
o la realidad... ¿nos hace vivir un sueño?
Difícil de saber si aún no hemos completado
nuestros sueños.
O si los sueños no han completado
nuestra realidad.