Reus vive desde hace unos años un momento dulce desde el punto de vista de la restauración y el ocio nocturno. La apertura de locales, especialmente en el centro, ha dado a la ciudad una vida y un ambiente que hace un tiempo no tenía. Pero este hecho también provoca unos efectos colaterales que ya empiezan a notarse. La Guàrdia Urbana de Reus realizó el año pasado 180 actuaciones contra bares musicales y bares por infracciones de la normativa autonómica y municipal.
Según los comentarios del Diari de Tarragona, la gran mayoría de estas actuaciones, exactamente 165, se produjeron por incumplimiento de trámites administrativos varios (85) y por inspecciones en locales por deficiencias e incumplimento de la ley.