Recuerdo aquella tarde, en el café, llovía torrencialmente, como jamás había visto, con un viento fuerte, tan fuerte que casi se lleva el paraguas, pero no se lo llevo, solo le dio la vuelta, los truenos y relámpagos asustaban a la gente, tarde de tormenta, maldita y agradable tarde de tormenta, Yo iba por la calle caminando hacia el café, solo veía gente pasar sin rostro, ya que solo se veían paraguas y cuerpos andando apresuradamente por causa de la lluvia, hacia frió, ese frió que se te mete en los huesos, ese frió entre Manresa, y San Cugat, de muerte, y no, no me apetecía salir de casa, la nariz no la sentía, la tenia helada, como a ti te gustaba verla, las manos descubiertas los pantalones por la parte de abajo estaban empapados, pero llevaba puesto mi abrigo, ese que a ti te gustaba, pero con este frió, casi no abrigaba, estaba deseoso de llegar al café y sentado saborear uno de los deliciosos cafés cortados de natural, que tanto me gustan. Mmmmmmmmmmmmm calentico y con el frío que yo tenia prrrrr Cuando por fin llegué al café uffff mira que me costó cerrar el paraguas vaya vientecico me senté y pedí un café cortado, lo saboreaba leyendo un libro, “mis conversaciones con Dios” mientras te esperaba, sabia que no tardarías salías un poco mas tarde del trabajo, pero ya sabes que me gustaba llegar un poco antes que tu, que buen café calentico, delicioso en el ambiente solo se olía a café mezclado con el humo del tabaco, el cual tanto me molesta, ya sabes que deje de fumar, pronto entre en calor al rato alguien se acercó por detrás me tapó los ojos con sus manos frías no pronunció palabra yo le respondí ¿si? ¿Eres? ¿Tu? Jajjajajjajajja no pudiste sorprenderme poco te duró la broma pero la verdad es que me gustó te sentaste frente a mí, yo acariciaba y calentaba tus manos, charlamos durante horas riéndonos dulce momento mire por la ventana del café no cesaba de llover un relámpago iluminó la calle seguida de un trueno enorme mmmmmmmmmmmmmmmmmm me encantan los días así, y esos días no se ven por aquí, y al abrigo de una cafetería saboreando un café contigo, en ese momento entró una señora algo mayor, vestía ropa oscura no era de aquí, llevaba un cesto de mimbre con un paño grande que lo cubría se acercó a nuestra mesa lo destapó y llevaba las mas hermosas rosas rojas que a una mujer se les puedan ofrecer, tu me miraste a los ojos y no lo dude 101 como siempre quise regalarte, pero me quede con una, una que aun conservo, guardada en este libro que todavía releo, guardada en el libro que leía mientras te esperaba en el café. Estaba ordenando las estanterías y he visto el libro lo he abierto y al ver la rosa me ha hecho recordar, Me decías cosas tan bonitas, tan graciosas querías impresionarme con tus encantos que loca, ya lo habías hecho, que contentos estábamos no había mas felicidad que la nuestra "me pongo la rosa en el corazón y cierro lo ojos" miro la Luna y recuerdo tu voz armoniosa y dulce, tus risas de lo que te decía y las mías, mis manos acariciando las tuyas. Que suerte tenía de tenerte...........
Recuerdo aquella tarde en el café, cuando de regreso te deje en la puerta de tu casa dándote un beso, nuestro ultimo beso y ambos sin saberlo, te ibas diciéndome "te quiero...........mañana nos vemos".................
Recuerdo esa tarde de lluvia recuerdo la gente andando apresuradamente muchos paraguas nuestra charla tu risa y tu encanto, recuerdo como te alejabas y cruzabas la calle, recuerdo el coche que no viste, porque solo me mirabas a mi, ese coche, que te dejo inerte, en la calle, bocabajo y ensangrentada, y te alejo de mi para siempre, Princesita dorara, recuerdo esa tarde, nuestra ultima tarde en ese café.