El colega Jesús, nos remite una foto que refleja desde su desenfoque, cierto tono espectacular y detallista de la Marañosa. Bonitos pinares aquellos. Esto le permite recordar algún detalle digno de mención.
Gracias Jesús.
"Prometí enviar una foto porque esos enormes pinares son inconfundibles.
Esta que os mando no está movida solo porque me pillara disparando la MG, si no por la impericia del fotógrafo. Estoy seguro de que Javier reconocerá ese pinar, igual que Isaac y tantos otros que sufrimos el intenso frío de esa zona, de aquel monte, el sueño de las marchas nocturnas, la soledad extrema de las guardias a la intemperie, el miedo de aquel bunker que olía a guerra...
Aún resuena en mi memoria el sonido de las 32 balas del Z disparadas de una sola ráfaga por un oficial de quien omito el nombre, con el que tuvo la gracia de tocarnos diana cuando aún no había salido el sol.
No hacía ni dos horas que mi sección se había acostado en las tiendas, con los nervios a flor de piel y en tensión por una supuesta invasión del perímetro de seguridad de un comando terrorista.
A alguno quizá le suene todo lo que cuento a batallita, pero en aquellos primeros años de los ochenta, el tirar de palanca de montar ante la amenaza etarra nos lo tenían metido en la cabeza.
Un saludo a todos los wadrreros que allí estuvieron y también a los que, desde el Regimiento, se preocupaban de que nunca nos faltara de nada.
Un saludo,
J. Acebrón.