Cap.3º Antesala del Desierto.
Los monegros se llaman así porque de antaño eran tan tupidos de sabinas que la luz del día no llegaba al suelo. Eran los montes negros. Esto fue así hasta que Felipe II decidió construir la armada invencible, que naufragó en las aguas del mar del norte en 1.588, más por la impericia de sus mandos y el clima tormentoso en mar, que por la labor británica en si misma; dejemos esto claro militarmente hablando, es decir que no se las den los británicos de batalladores marineros natos, en las batallas como en la vida, la suerte cuenta mucho.
También la enorme industria del papel y avances mobiliarios ó figuras para retablos, hicieron lo suyo de cara al medioambiente que por aquel entonces les importaba un carajo. No nos meteremos en terrenos históricamente pedregosos, pero puestos a escoger, podrían en su momento haber elegido otros montes, mas tirando…pongamos cerca de El Escorial. Solo es un (sutil) ejemplo, conste. A los que el tema no les interesa (claro) que esto sea algo totalmente constatado, se aprovechan de que la historia tiene la ventaja ó desventaja (según se mire) del tiempo que lo hace todo inefable e inexacto y dicen que no fue así, pero amigos los archivos no comentan lo mismo y la cultura y saber popular tampoco. Las cosas…como son. No es la primera vez que aprovecho el blog para exponer y denunciar el tema. Traducido: se "cargaron" miles de árboles y sabinares de la zona, el resultado: un desierto.
Por ser la sabina un buen, único, bonito y vivo exponente de supervivencia, me ha parecido un esplendido símbolo tanto visual como literario que sirva para poder ser un protagonista más de nuestro blog.
Lo cierto es que no hay una razón concreta que pueda explicar la enorme despreocupación general por parte de la gente a la hora de conocer un ejemplar como éste; seguramente muchas veces no sabemos apreciar el propio y cercano entorno de nuestras ciudades. Es, lamento decir esto, el caso de la sabina y mi ciudad, Zaragoza. El solitario ejemplar se encuentra apenas a unos 8 Kmts desde el centro de la población maña. Y si amigos, son dos mil años, ¡vamos! que como alguien escribió acertadamente en otro blog, el mismísimo Cesar Augusto pudo ser quien durmió a su sombra antes de tomar la decisión de forjar una ciudad en ésta zona. Caesarausgusta, sin ir más lejos.
Se ha solicitado ya varias veces al ICONA, creemos muchos mañicos que ya es hora, el que se incluya la Sabina de Villamayor como uno de los más monumentales árboles Europeos. Lo merece. Sólo con insistentes gestiones se llegará al reconocimiento oficial y social de este monumento vegetal viviente.
Sigue…/…