Es una noria más de las que tras la evolución de los tiempos ha quedado abandonada, en este caso a la orilla del Tormes, en NAVAMORALES. Hoy, no se me ocurre otra cosa que traer a colación aquellos versos del poeta cuyo título es precisamente:
LA NORIA
La tarde caía
triste y polvorienta.
El agua cantaba
su copla plebeya
en los cangilones
de la noria lenta.
Soñaba la mula
¡ pobre mula vieja !
al compás de sombra
que en el agua suena.
La tarde caía
triste y polvorienta
Yo no sé que noble,
divino poeta
unió a la amargura
de la eterna rueda
La dulce armonía
del agua que sueña
y vendó tus ojos
¡ pobre mula vieja !...
Mas sé que fue un noble,
divino poeta,
corazón maduro
de sombra y de ciencia.