Textos, viajes, poemas, ideas, sensaciones de esos rincones del mundo (exterior o interior) que nos proporcionan instantes de felicidad, de humor, de amor, de tristeza, de búsqueda....
El viajero se topa de nuevo con su alter ego vestido de Portela. Y ambos enjugan la lágrima por el compañero perdido en el camino, por Luis Cernuda, ahogado en sus lágrimas distintas, hundido en el horizonte oscuro de la soledad que abrasa.
El viajero saca el pañuelo del adiós y hace un guiño a los dioses. Pronto estará con ellos, se dice mientras su imagen se destila entre las gotas amargas del rocío…
Ahora que mis soles mortecinos Van a eclipsarse definitivamente. Como no salmodiar al dios que nace Estrella de la mañana, nueva aurora Y libar de su polen que da vida. Aquí bebe el mortal. No en los Dioses crucificados o dolientes, Sino en la transfiguración eterna de lo Mismo: El mismo sol eternamente Diferente. Es Apolo y es Marcías A un mismo tiempo. Sus bucles caen Sobre el poniente como versos De una cadencia insomne que a si misma Se ignora. Los tiempos de indigencia No son gratos. En extraños convierte A los que gratitudes y reverencias Se prometen y pactan un secreto Que al mismo mundo dejará inerte. Cuatro letras. Cuatro signos conforman El alfabeto que puso un Dios entre Mis labios para que cante el canto Ya postrero de aquellas osadas Que me llevaran antes al Conquero. Sale Del agua. Del canto emerge siempre Como lo mismo renovado y en ésta Soledad del alma mía el amor se me muere Entre los labios. Es la vida que vuelve Mientras ya me despido de éstos aires.
Creo que un grave problema de nuestra época es que el lenguaje ya ha dejado de entenderlo al poeta. Quizás sea por esta razón que no lo habla ni se deja hablar por las voces de muchos de los actuales poetas.
Y hablo del lenguaje situado por la subjetividad y la cultura de un tiempo histórico, y del cual –para que nos entendamos- la expresión mas acabada es la lengua, su lengua; es decir, su lengua madre (en caso de tenerla, que no es nuestro caso) o de crianza.
Pero el poeta se ha quedado sin lengua. Y no porque se la cortaron, si no porque él mismo –el poeta- en muchos casos la fue gastando, la fue agotando gratuitamente; por engaño o por cansancio: dijo mentirosamente tantas veces que el lobo venía a comerse a las ovejas que ahora ya perdió el poco crédito; y, cuando saca a las palabras a querer decir cosas, por más que se ponga a gritar (como muchos lo hacen) ya nadie le hace caso. En otros casos intentó llegar tan lejos en su terminología que, agotado, no pudo hacer que sus palabras llegaran a lo mas próximo, al prójimo.
Pero hubo un tiempo en que le hablábamos a la lengua y ella nos respondía (y no quiero decir que nos contestaba, sino que nos escuchaba y nos entendía; y que aun sin hablarnos nos daba respuestas: si, aunque esa respuesta fuese un silencio, un punto y coma, pero cargado de sentido)
Cuando era natural que encontráramos en la palabra no un envase, un transporte para comunicarnos, sino perfumes, colores, sonoridades, temperaturas, densidades, sexualidad, lugar de origen, genealogía, pertenencia astrológica, pertenencia política y ecológica, grupo sanguíneo (y ojo: que no estoy hablando significados, que eso es otra cosa: yo hablo desde la biogenética de la lengua): pero cualquiera hoy te mezcla irresponsablemente una palabra de escorpio con una de tauro; una O+ con una AB-, una de perfume dulce con otra ácida, etcétera, etcétera.
II Parte: Oscar Portela. Una Ética de la Responsabilidad por Aldo Parfeniux.
Desde que el hombre se jacta de usar descartar a cada rato nuevas palabras, la lengua ha dejado ya de decirlo, y no solamente de hablarle, de interpretarlo, de preguntarle cosas.
Ni qué hablar de los informadores públicos, de los políticos o de los publicistas: han quemado cientos de hermosas palabras. O las han corrompido, haciéndoles decir atrocidades.
A propósito: George Steiner (1983) explica bien, en uno de sus tantos ensayos –más precisamente en el que cometa la renuncia al idioma alemán por parte de Thomas Mann, debido a la corrupción producida en el mismo por el nazismo- sobre los procedimientos mediante los cuales el totalitarismo, y los politos y comunicadores que trabajan para ellos (algo que completamente nuestro país ha vivido en carne propia), corrompen y vacían los idiomas (es decir el lenguaje) sin preocuparse por su salud, renovación y diversidad, es decir por ese carácter autosustentable que, por ejemplo, la poesía tuvo a su cargo, desde siempre, preservar.
Ante los grandes predadores del lenguaje (los políticos, los publicistas, la tecnología informática de betsellers, todo lo cual, junto, bien puede ser calificado como “las industrias del lenguaje”...) la poesía se mantiene como la principal reserva sustentable del lenguaje. Su intransigencia ante las demandas del mercado –por hablar de una de las principales causas actuales de depredación lingüística- y su búsqueda permanente de recursos expresivos, logran como ningún otro genero y/o uso, que el lenguaje se mantenga fresco, vivo y apto para desarrollar, en su productividad, posibilidades infinitas. Excepcionalmente, la poesía de Oscar Portela, es un testimonio elocuente de lo dicho.
Además de este ejercicio estético dionisiaco que establece con el lenguaje -y que, a la manera nietzscheana le permite sostener, más que una relación racional, una relación estética con las cosas y con el mundo- Oscar Portela practica, como artista, una ética de la responsabilidad, en el sentido de hacerse responsable de lo próximo que lo rodea.
Hablo de aquello que Martín Heidegger se encargó expresamente de aclarar: el hecho de que sólo el animal tiene hábitat, ambiente: porque el hombre tiene mundo, es un ser en el mundo. Y en tal sentido su relación con la naturaleza, con lo que le dio y le sigue dando vida y lo conforma física y metafísicamente, es una relación humanizada, antológica, y no meramente utilitarista. El publicitado caso del nativo australiano que hace poco tiempo renunció a los cinco mil millones de dólares que una empresa francesa procesadora de uranio le ofrecía por 12 kilómetros cuadrados del desierto en donde están enterrados sus antepasados (en la región de Kongarra, en las afueras del parque nacional Kadaku, de Australia) nos habla de esa misma responsabilidad de no contribuir a dañar, a molestar a la tierra, obligándola a que produzca mareas, tifones y terremotos destructivos, según las afirmaciones del nativo en cuestión; pero además, a valorarla con relación a nuestra subjetividad y no a los valores del mercado.
Aprovecho para decir que podríamos establecer la misma relación simétrica entre la poesía y el resto de los géneros y practicas lingüísticas que tan exitosamente funcionan en el mercado, y creo que no nos equivocaríamos demasiado con lo que acontece en la realidad.
Hace unos días leía en una revista cultural de amplia difusión las declaraciones de un porta, Hugo Padeletti, tardíamente rescatado por la critica y el mundo legitimado (y legitimador) de la cultura.
Rescato para la ocasión, y con ánimo de señalar un último ejemplo elocuente de la relación naturaleza-paisaje-poesía, lo enfático de su respuesta ante la pregunta acerca de “cómo impactó la naturaleza en su poesía”. Dice Padeletti: “En el aspecto propiamente imaginario, mis experiencias de la naturaleza, que fueron al parecer providenciales por su riqueza y variedad, influyeron de manera casi absoluta”
A esas declaraciones seguramente las suscribirán gustosamente grandes poetas argentinos, latinoamericanos y universales.
Muy especialmente, algunos estrechamente ligados a la poesía de Portela: Francisco Madariaga en primer término. Y, a través de él, Juan L. Ortiz (que es decir Virgilio, Horacio, Whitman y la poesía china, entre otros), Enrique Molina, Olga Orozco y nuestro querido Ricardo Molinari, que escribiera memorables poemas en la casa de los Furt, aquí, en V. del Lago.
En fin: esto es una presentación: no sólo del disertante-poeta de esta noche sino del tema en cuestión. Cabe que lo escuchemos a él, que es el protagonista central de la reunión
martes 16/junio/2009 10:25 · Oscar Portela escribió:
JED HILL HIJO DE ZEUS Y AMANTE
POEMA DE OSCAR PORTELA
JED HILL UN HIJO DE ZEUS
poema de Oscar Portela
Jed, no es Apolo no, el que sembró su semen
en las islas Egeas para que nazcas tu,
hijo de Zeus y envidiado por el Olimpo entero.
Así tu reino - construido por porfido y con sangre -
es el de todo súbdito que ama el vasallaje
del amor, al que rendidos - prosternados,
uncen la savia de sus vidas: dese modo
tu padre olímpico creó tu cuerpo de titan para
que nunca mueras y des el pan y el vino a quien lo necesita.
¡Ah, que bello eres señor mío! ¡Zagreus!... ¡Zagreus!
¡Más dulce que la miel de las colmenas de Palmira
en donde rinden culto a tu hermosura-
y es tu abraso de amor el liquido que llevas
para que brote de la tierra
simiente clara de otra raza de reyes.
¡Ay, si por instantes tu eternidad penetrase
en mi cuerpo, leve me elevaría hacia los cielos,
y besaría la ingle de donde brota
el tallo que florece fulgente como flama
para que nadie muera, pues traes la eternidad
en él, tu sembrador de la ambrosia!
Y yo, como custodio del templo en el que
finges dormir, vivo por siglos
para que la luz de tus transformaciones
no se apague y como el rayo que te engendró
cruce los tiempos hacia el retorno- y lance
la flecha de la felicidad perfecta,
encarnada en la divinidad de carne y hueso
y metamorfoseado en otros que son tu mísmo,
Jed Hill, oh semidiós y amante.
Ahora Jed, ayer Heracles y en otros
tiempos otro pero el mismo.
Nadie blasfeme en el templo del más bello
titan el cual jamás demora su llegada al puerto
de la humana esperanza.
Yecto y rendido antes tus plantas
beso tus piernas que son columnas jónicas,
y asciendo hacia la inagotable fuente de tu sexo-
besando con ardor tus labios fuentes-
- buscando tú desnudo torso como coraza donde guardar
fragilidad y hastío.
Soy tuyo Jed. Otro súbdito más
que adora a Pan y sabe en su corazón quien eres-
la multiplicidad de dioses escondidos tras de todas
las cosas deste mundo. OSCAR PORTELA
sábado 27/junio/2009 06:45 · Oscar Portela escribió:
Nick Youngquest y Kundalini
poema de Oscar Portela
Kundaliny susurra en mis oídos,
de mi cóncavo vientre se aviene hasta mi aliento
y me posee, entregándome a las furias de la pasión
y la ebriedad sin límites.
¡Déjate ser, déjate ser, como el rió que no es el mismo nunca,
deja que la corriente fluya y te posea y purificará tu carne y
tus sentidos la serpiente que corre por tu sangre
y abandónate- ya no sabrás tu nombre porque será
un segundo nacimiento!
Ave de la mañana devorada por la serpiente
que se yergue en mi sexo como un extraño abeto
y abre mis piernas y se desliza y corre por mi ano
hasta llegar en un intenso viaje hasta la lengua
que en nuevo idioma te canta a ti Nick Youngquest
salmos endemoniados, tu mi señor que has dado a mi
alma la ambrosia que riegas en mí como un salvaje
potro para darme otro nombre en un segundo
y jubiloso nacimiento, Oh Nick Youngquest
que has despertado a la serpiente y has abierto
la cripta donde duerme el dragón y el tigre muere
en su guarida adormecido acaso y sin saberlo:
Tu legua sobre mi lengua se desliza. Tu cuerpo
orada el mió y hace saltar del fondo de la entraña
un silencioso grito jubiloso que es orgasmo y es muerte
y nacimiento pleno: así me dejo poseer y nuevamente como
Abraxas nazco del huevo que oculta la serpiente
a los ojos profanos al amor que edifica la catedral
magnifica y el órgano que gime entrecortado letanías
y gritos de placer al recibirte Youngquest
y servirte como tu al salvarme de toda muerte opaca
o darme auroras en la noche – estrellas del conocimiento
cogidas de tu cuerpo como las uvasdel jardín de las Hespérides.
SOPHIA Y KUNDALINY
Por Oscar Portela
Post- Scriptum al poema
Nick Youngquest y Kundalini
Querida Sophia: insisto y créemelo: tu nombre marca un camino que es el de la nobleza y la belleza del alma. Solo por eso te llego un poema oscuro y barroco como afirma Nuria de Espinosa. No tiene ninguna importancia quien es Andrés Velencoso. Es un bello modelo brasilero y nada más. Imagina que Fidias o Miguel Angel no hubiesen tenido modelos. Pregunto ¿existiría el David de Belvedere? ¿Si la Duquesa de Alba no hubiera posado para Goya existiría acaso “La maja Desnuda”?
Las imágenes son solo disparadores para el flash que tan bien maneja ese genio llamado Pedrito Martínez Corada. Y esto me permite tejer un poema erótico pero a la manera del tantra búdico. En realidad existe en mi poetica un intento de aproximarme a otra experiencia del ser, que nada tiene que ver con el logos griego ya consumado en la técnica moderna. Unir nuevamente lo sagrado y lo profano como quería el filósofo frances Georges Bataille – experiencia expulsada del mundo por la tradición judeo cristiana. Se trata de un intento y solo un intento casi desmesurado. Luego de un largo camino que me llevó a dialogar con la muerte, con la naturaleza, - mi infancia de campo casi mística -, mi exaltación pánica de los sentidos, me asomo ahora al misterio de la carne, de Eros - el primero de los Dioses- ( divinidad primigenia), y pienso con Nietzsche que el cuerpo tiene razones que la razón desconoce.
La vergüenza frente al desnudo es propia del hombre que se aleja del homínido que nunca está desnudo.
Los Adamitas vivían desnudos y ahí esta Hieronimus Bosch – adamita y herético – en su “Jardín de las Delicias” afirmando que Adán nunca fue expulsado del paraíso y negando toda idea de un pecado capital. Kundaliny, Nuri, representa a una serpiente mítica que regía para los chinos el Eros y estaba ubicada en la ingle del hombre.
No tienes por lo tanto porque temerla. Para el zen – no para el tantra – domesticada podía provocar iluminaciones que iban de las gónadas al cerebro.
El poema es fuertemente erótico pero nada naturalista como lo notaron ambas por su contenido filosófico, u más bién por los presupuestos de una nueva ontología poética en la cual trabajo desde hace tiempo. Resulta para mi un placer ser tu amigo alma platónicamente bella Sophia, aunque haya sido la concepción uraniana de Platón la que haya expulsado de la tierra la posibilidad de unir lo sagrado y lo profano en un amor humano fiel al sentido de la tierra. Deseo que existan muchas personas como vos. Así dan sentido al horroroso mundo en el cual vivimos. Oscar Portela
jueves 13/agosto/2009 12:10 · Oscar Portela escribió:
Soñando con Aarón Loftin
poema de Oscar Portela
Y si mañana el ominoso cuervo en mi ventana
La oración pronunciara, nunca más. Ay, no tendré
Ya lagrimas para llorar por mí sobre este cuerpo
Aún caliente, vacía habitación no suficientemente
Amada por mi mísmo y olvidada y lacrada por las
Memorias que ocultas en el ambivalente espacio
Del olvido: pues de mi mismo – de lo que fui –
Olvidado pervivo como la sombra de una sombra,
Y ya mi corazón no se ilumina con la luz del
Relámpago, ni el trueno hace temblar mi corazón,
Ni las lluvias y el viento se hacen conmigo como
Las furias que fueron en la edad de la sangre y el
Eros, que ponían paisajes ante mis ojos mientras
Ardía la sangre en el caldero de las brujas y solo
En los sueños caía en los precipicios de la pasión
O volaba hacia ti mientras ardían las arterias y
La muerte era vida y mas vida cuando lo imaginado
Apenas de mi se apoderaba, con la fuerza de una
Magia implacable y yo, solo a veces, correspondía
Jugando con el arcano de la vida, medroso, Ay,
Pués solo ahora fustigo con imágenes el pecado de no
Haber sido feliz por temor quizá a la moneda falsa,
Pero cuando contemplo tú cuerpo desnudo bajo
La lluvia, la exultación de la temida música y borro
Con la imaginería de mis manos los olvidos presentes
En el desnudo abismo de la belleza que se yergue como
Promesa de una felicidad eterna, se que “cometí el peor
De los pecados, no ser feliz”. Y en esta soledad
Contemplo como un Dios dispuso de las medidas
Áureas para que los poetas las cantemos y nos
Entreguemos al destierro del amor sin otro destino
Que ser unos ¡el sueño- el sueño eterno que no terminará
Jamás aunque de delicias esté hecha la noche
En el que todo pacto será sellado con la sangre
De las bocas humedecidas por las tormentas
Del deseo. ¿O eres la burla del mortal condenado
A tormentos y tu la ardiente hoguera que purifica
Los pecados con el ahogo del no más, Aarón Loftin?
Tan bello tu que ningún Praxisteles te imaginó en sus
Duras batallas con las formas.¿Que hechiceros
Dibujaron las formas que hacen música al bajar
De tus hombros a tu fina cintura? ¿Y tus manos capaces
De bendecir al mundo tomándolo entre ellas?
Tus caderas son las rutas de remotas estrellas y
Hacia ti, hacia tu carne de cordero y demonio, viajan las estrellan.
Todos los adjetivos del idioma y el deseo, el deseo
De pronunciarte Aarón, mientras mi boca sigue la
Fina linea de tus dulces caderas no existen ya. Un espejismo eres
Que hiere y que redime: un Dios viviente que nos
Recuerda que la vida en solo una promesa no cumplida.
Mientras te miro, el asombro sembrado de deseos
Convierte en ofertorio nuestra pasión sin límites:
Eres el Dios que da, la potestad que otorga y que perdona.
Beso tus pies, tus piernas, subo con infinito celo
Las escaleras de la blanca espuma de tu piel hasta
Tu púber sexo y continuo hasta el plexo donde las
Lanzas se estrellaban sin mancillar tu carne, hasta
Llegar a la fuente sagrada de tu boca, y aquí la eternidad
Es flor de Loto, hasta llegar hasta tu frente, frontispicio
De un templo coronado de rizos, Oh fontana
De que mana toda gracia, toda belleza que es sello
De eternidad y aurora que nos promete entre gemido y
Gozo la eternidad de ser nuevamente formas leudadas
Por Deseos en los que no habrá pecados, porque el mas vivir
Ceñido a tu cintura es redención de todo cuando tu
Con tus manos acaricias mi cuerpo y soy nuevamente
La estrella que tenia en las manos y la plegaria absorta
De ser mientras el agua me transforma y ya no se quien
Soy sino un grito, un espasmo, y giro sobre mi
Bendiciendo tu cuerpo en los espejos de tus ojos.
jueves 20/agosto/2009 10:23 · Oscar Portela escribió:
Bienvenida “Madame La Morte”. "Tout à l'heure".
Ah bienhechora que podarás mis ramas y mis secos
Sarmientos. Los espejismos del deseo, las fiebres de
La pasión de vida, los mísmos sueños y dejarás de mi
Huellas, cenizas que no guardarán las urnas
Del lenguaje y apenas repetirán los “otros” como
Salmos encantatorios de un lenguaje que se dice a si
Mismo si remitir a nada que no sea repetición de un eco.
No otra cosa soy sino eco y lamento del viento y apenas sangre
Que desecarán arenas de un desierto anterior a los textos
Dictados por los ángeles y que no son sino copos de nieve
De un incendiado invierno: bienvenida “Madame” sin patéticos
Cantos o clamores ante dioses o designios misteriosos
De las Parcas y el tablero de ajedrez de los Dioses.
"Tout à l'heure" Madame. Serán segundos para una
Eternidad en donde se clausura todo. Un zureo de plumas
Blancas quizá anticipe la entrega de lo que no fue
Sino envío hacia ninguna parte. Nadie está frente a frente
Al relámpago preparado para entrar a lo que se da como
Tormento y calofrío pero algo nos dice que “Madame”
Se aproxima y que no habrá retorno alguno salvo a
La letanía del círculo vicioso que una y otra vez nos lanza
De la Nada a la Nada: "Tout à l'heure" Madame.
Aquí nadie pregunta porque. El azar y el devenir
No contestan a oráculos y los contratos han sido
Rescindidos: “Hasta siempre y a todas horas Madame”.
viernes 30/octubre/2009 14:30 · Oscar Portela escribió:
Marco Dapper
poema de Oscar Portela
Esa es la presición de la escultura
que siempre estuvo allí
para adórala en carne y mármol
y agotarnos en ella.
Oh Marco el Dios.
Y tu mirada que penetra
y cala los sensuales abismos del placer
que tus mortales labios
donde liban mis labios
los sueños de lo eterno
que enloquecen la sangre:
Oh Marco, y tu frente que es fuente
de Partenón abierta hacia
los Dioses y el infinito todo:
Hazme Marco tu esclavo,
libérame de la osadía
de ser mortal matándome
de amor y de pecados.
jueves 12/noviembre/2009 07:38 · Oscar Portela escribió:
UN ADIÓS DE OSCAR PORTELA
a Christian Binderfeld
poema de Oscar Portela
Perdido el fuego del aliento que los Dioses
depositaran en lo profundo de mi boca
¿Adonde huir,ah decidme vosotros:
Hacia que calmos lagos donde duermen
las algas, oh vasto mundo y
abandonar mis sueños y deseos
volados hacia el invierno más letal
donde sucumbe el alma de las forma?
Gotas de sangre caen de mis ojos.
Adiós. ¿Quién habla ahora y en nombre
de que loa aún a la tierra?
Vasto mundo, vasto mundo: alguna vez
amé su cuerpo y mis voces hablaron
por su ebria alegría y mi años florecieron
repentinos como el relámpago
en sus manos transformadas en fuentes:
Una flor de lapacho perforaba mis ojos.
Restancias del deseo. Si me llamara Raimundo
vasto mundo sería apenas una rima
y no una solución.
Adiós palomares silvestres.
Todo lo noble se ha esfumado del mundo
ahora que los Dioses abandonaron
al amigo del solar y la endecha.
¿Adonde ir decidme ya vosotros
apresuradamente: no se quien soy
y la sordera hace presa de mí:
Adiós memorias. Las nauseas me devoran.
Cumplidas que fueran las tareas
encomendadas a mi ambiguo destino
me despido ahora atentamente
de vosotros: Oscar Portela
miércoles 09/diciembre/2009 08:02 · Oscar Portela escribió:
LEVY POULTER
poema de OSCAR PORTELA
Solo tu Levi, solo el fugaz relámpago
De la lujosa pedrería de tu cuerpo
Hace caer la muerte de rodillas
Ante el goce que estalla en el relámpago
De los códices que alumbran los rubíes
Con los cuales te hicieron para que
La Eternidad caiga rendida ante tus piernas.
Selva tú y números con los cuales
Se mueven las esferas: verte y saber
Que la veneración es poco y sentir que
Que las estrellas me poseen y que el vértigo
De la pasión me devuelve a las albas
Del primer espasmo de gozo por el cual sabemos
Que oscilamos entre la eternidad y el tiempo.
Y que somos algo más que la nesecidad
De procrear la especie: música de las esferas
Somos y sobre todo Levi Poulter que entre mis brazos
O yo entre los metales de la perfección que luces,
Muero y renazco una y otra vez, más allá de las tumbas
Cuando el liquido que crea y mata surge de mi como la lluvia
Para el elogio y el cántico de las mareas del placer
Y el vuelo con el cual hago el amor contigo
Y sueño que nada está perdido todavía
Cuando el mito del vellocino vuelve y la creación
Entre tus brazos se repite en el beso mortal
Con que sellamos un pacto entre los sueños
De las lunas y las arduas vigilias de los soles.