Dibujan tus labios
Las islas que mis sueños
Nombran y abrazan
Con necesaria lentitud
Con ritmo niño
Y soy
Para siempre
tu mirada
Y libres e interminables son mis manos
Cuando los ángeles
Cuando tu desnudez entera
Se viste de estrella
Y camina dentro de mis torpezas
Puedo mirar y ver
Y ser toda la vida ajena
Toda la propia vida
En una sonrisa
En un saludo cualquiera
En una palabra primera