De muchacho dolía cuando los amigos se mudaban, o ya no estudiaban con uno; no hay nada más inquietante y molesto que saber que gente importante para ti se va y temes nunca más volver a verlos porque se les quiere y hacen falta… ¿qué será entonces cuando es la vida misma la que ves como se aleja?
En mis labios una sonrisa, en mi corazón una herida.
Ve en paz, una que yo no tendré. Para conocerte bastó un instante, decirte hola llevó un minuto, decirte adiós me tomará toda la vida.
Julio César.