GratisBlog.com - Tu Blog gratis en españolAYUDA de GratisBlog.comCrea tu Blog Gratis!Panel de Control - Admin
     
 
 
 
     
 

BALADA DEL VAQUERO ENAMORADO...

QUIERO HABLAR SOBRE LA PELÍCULA QUE ME HA GUSTADO COMO NO ME GUSTABA NADA DESDE XENA, LA PRINCESA GUERRERA.

 
 
     
 
jueves 10/julio/2008 05:14

CONVERSADORES


¿Se han fijado que las misses siempre odian la mentira y la hipocresía? ¡Qué mentirosas! Pero no, fuera de juego, todos pensamos igual. O creemos, ¿acaso no les ha dado una tarde por rajarle el pellejo a otro? Cuando dos o tres de nosotros hablamos, la jefa siempre pregunta: ¿están hablando de mí? Lo normal es que le responda: ¿cómo crees, doctora?, nunca hablamos de usted… hasta que se va. Suena divertido, pero hay mucho de oscuro en todo ello.



EL SANTO.jpg

   Con todas las virtudes del pueblo venezolano, que imagino son las mismas del resto del sub continente, no se puede ocultar también la cantidad de defectos. A nosotros siempre se nos ha asociado a las pocas ganas de trabajar, cosa que cualquiera diría queda desmentido cuando a las tres y media de la madrugada, más tarde a las cuatro y media, la gente sale en manada rumbo a sus lugares de trabajo. Pero yo creo, y que me perdonen los nacionales, que lo hacemos porque no nos queda otro remedio. Para vivir, desgraciadamente, hace falta plata. Y a los únicos que les dan, y muchas, sin hacer nada es a los amigos del Gobierno. Maña que tampoco es nueva. Por lo menos en mi caso es así. Dios, cómo sufro cada vez que llega el momento de despertar y encaminarme a mi trabajo, y eso que en la óptica de todo el mundo, yo no hago nada. Por lo menos nada que pueda ser considerado un trabajo real. ¡Gente abusadora!

 

   Pero un rasgo que nos hermana a todos, y no sé fuera de nuestras fronteras, es que somos muy conversadores. Y no hablo de que hablemos en demasía, Hugo Chávez es un claro ejemplo de ello, sino que “comentamos”. Me refiero, en la intimidad de un grupo de cercanos, a que hablamos de cosas picantes que pueden ser ofensivas, difamatorias, mentiras descaradas o inventos de imaginaciones desbocadas. Son esos rumores sin bases, de los que se inician con un ‘yo no creo, pero…’. Que sea cierto o no, lo creamos o no, no importa. Lo comentamos. Provoca una dulce sensación de escándalo. Es el principio del chisme, alguien se entera de algo que resulta tan sorpresivo, que es tan ‘no puedo repetirlo’ que se hace imperativo contarlo.

 

   Hace tiempo, y hablo de unos ocho o nueve años atrás, en uno de esos momentos cuando no hacíamos nada en mi oficina, coincidimos una amiga, una alegre y risueña gordita que ahora está en España, y una doctora que era mi jefa para ese momento, retirada ahora por no comulgar con tanta improvisación. Hablábamos de la noticia del día: el Vaticano había rehusado declarar sobre la aparición misteriosa de la imagen de José Gregorio Hernández en una ¡¡¡tomografía!!! Al parecer enviarían a alguien a investigar, con la clara intensión de refutarlo (¿una aparición milagrosa en una tomografía? Tampoco la tenía fácil el Venerable). No lo sé, pero para mí que se la tienen jurada al Médico de los Pobres como le dice la gente aquí. Comenzamos por ahí, a hablar mal del Vaticano porque no quieren elevarlo a los altares, y fue cuando yo comenté algo que me quemaba la lengua, y que ahora tengo totalmente prohibido expresarlo en voz alta, o mi mamá me mata (y estoy cumpliendo, no lo digo, lo escribo).

 

   Comenté que sí, que todos hablaban maravillas de José Gregorio, pero que mi papá sostenía que era un maldito racista, y que por culpa de él y del doctor Razetti, el sabio Rangel se había suicidado, ya que estos vivían haciéndole la vida imposible dentro del mundo médico porque era negro (recuerden que hablamos de principios del siglo XX, cuando todos estos peonajes vivían). Mi amiga la gordita dijo algo como: ay, Julio, yo no creo, aunque lo que sí oí por ahí es que era muy dado a empinar el codo, y que cuando el carro lo atropello, iba borracho, por lo que no vio que se le venía encima. Sin embargo, el rumor más curioso vino de boca de la doctora (allí estábamos los tres, entre negaciones de cabeza, ojos brillantes de malicia y labios sonreídos, sirviendo al Diablo, me imagino). Ella había escuchado en el Colegio Médico que José Gregorio era… maricón. Ese sí me sorprendió y lo puse en duda, aunque… (y vuelvo a lo mismo, ¡aléjate Satanás!). Al final me reí y dice algo como: bueno, el Vaticano no tiene que tomarse la molestia de mandar a nadie para investigar y demoler la reputación de José Gregorio Hernández, sólo tienen que telefonearnos y preguntar. Y así somos, en mayor o menor medida, con todo.

 

Julio César.

 
 
   · autor: jcqt2223  · sección: General  
     
   
 
     
 
Sin comentarios
 
 
     
     
 
:

Tu Nombre:

Tu Link/Email


 
 
     
 
 
     
 
BALADA DEL VAQUERO ENAMORADO...
 
     
   
 
     
 
Google
 
 
     
   
 
     
 

Calendario

« octubre 2008 »
LMXJVSD
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
 
 
     
 
 
 
     
   
 
     
 
 
 
     
   
 
 

© 2004-2007 GratisBlog.com