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BALADA DEL VAQUERO ENAMORADO...

QUIERO HABLAR SOBRE LA PELÍCULA QUE ME HA GUSTADO COMO NO ME GUSTABA NADA DESDE XENA, LA PRINCESA GUERRERA.

 
 
     
 
jueves 26/junio/2008 03:34

EUROPA, USA Y LOS INMIGRANTES… (2)


Aquí termino un laaaaarrrrrgo comentario sobre inmigraciones presentado hace poco. Recuerdo al despistado que entre por casualidad y lo lea, que fue algo escrito el año pasado. Mientras lo releía buscando los eternos e imposible de eliminar errores ortográficos, y de redacción, caí en cuán venenoso me quedó. De verdad no lo recordaba tan duro. Lo suavicé un poco. Pero tampoco tanto. Como dije en esa ocasión, no me agrada la forma de actuar de unos ni de otros.



DESESPERANZA.jpg

   Europa ya vive su propio calvario, con sus poblaciones mimadas y acostumbradas desde siempre al buen vivir merced a estadistas que se reúnen periódicamente para discutir ese progreso, pero produciendo también (un subproducto ‘no tan deseado’) generaciones más exigentes para quienes la vida fue muy fácil y ahora se sienten con derecho a exigir sin recordar los tiempos malos de hace apenas cincuenta años atrás; para esta masa de jóvenes nacidos en el buen vivir de las reuniones de los Siete Grandes, consignas como sangre, sudor y lágrimas nada significan. Es el drama del desarrollo lento pero continúo cuando los habitantes van olvidando que no siempre fue así, o cuando piensan que todo lo merecen por derecho divino, olvidando que eso le costó la cabeza a más de un monarca dos siglos atrás (definitivamente nada aprendemos). Es ese mismo desarrollo europeo el que hace volver la mirada de miríadas de latinos, africanos, asiáticos y los llamados ‘árabes’ hacia el viejo continente, con ilusiones, o con rencor, maquinando el cómo llegar allí.

 

   Por otro lado, el accionar de países traficantes de armas, como España y Rusia, vendiendo a cualquiera que pague en efectivo (billetes chicos y sin secuencias numéricas, así lo prefieren), sin importar para qué vayan a ser utilizadas, escudándose alegre e irresponsablemente en el derecho ajeno y la soberanía de esos tiranillos, obligan a comunidades enteras a desplazarse, llegando muchas veces a las viejas ciudades europeas no acostumbradas a sus modos. Y han sido esas oleadas de gente con necesidad y hambre, así como los que se colean con otros fines (odio por Occidente), los que tienden el cerco alrededor del continente; por lo que su futuro no es nada alentador aunque sus habitantes quieran ocultar desesperada y patéticamente la cabeza en la arena, cerrando los ojos y las fronteras ahora, sonriendo mientras se repiten que todo marcha bien. Lo que demuestra que los necios están en todas partes.

 

   Por otro lado, no hace falta serpitoniso para entrever otro futuro posible, uno donde Estados Unidos es penetrado una y otra vez por oleadas de inmigrantes latinos, que se multiplicaran escandalosa y alarmantemente en número (Dios, como les gusta a nuestras mujeres parir, parece que la idea de sexo por sexo, sin hijos, no entra en sus mentes), mientras la población anglosajona nativa desciende (aunque no tan rápida como la europea), por la lucha entre hombres y mujeres por destacar en carreras y oficios que no dejan tiempo para familias, menos las numerosas; por el debilitamiento de una generación que crece sola, que teme el toque en la cabeza de un maestro, un vecino o un adulto cualquiera porque lo transforman en un sórdido caso de pedofilia, sentados frente a la computadora a merced de degenerados o dementes que les carcomen el cerebro con ideas paranoicas y homicidas, con pactos de masacres y suicidios. Por otro lado, un país cuyo número no alcanza el diez a doce por ciento de toda la población mundial (¿quién les gana a los chinos?, esos, sin que sepan de artes marciales ya son un peligro), consume más del cincuenta por ciento de toda la droga producida en el mundo, fuera de que sienten que deben justificarlo como un rasgo de status, de buen vivir o de sofisticación, (ah, como inventan cuentos los adictos) es un claro rasgo de una sociedad enferma que no sabrá cómo enfrentar el futuro, los problemas o las tensiones. Quien controle el tráfico de los psicotrópicos tendrá poder sobre ellos.

 

   En ese otro futuro probable, los latinos desplazaran en poco tiempo a la primera minoría norteamericana, gente con sus propios demonios, una población negra avergonzada de la palabra NEGRO, cuando no la utilizan como arma política. Decididos como estuvieron a no integrarse sino a marginarse en una subcultura que no les permitió adaptarse, cerraron sus propias puertas. No podrán hacerle frente a los hispanos, y tal vez sea un pase de factura evolutivo, tuvieron más de doscientos años para prosperar pero fallaron en algo, ahora otro grupo tomará su lugar. Frente a ellos, negros y blancos, los latinos crecen en número, dispersos sin una meta fija, pero con rasgos comunes: un latino protege a otro, sea de donde sea, de las autoridades, con las raras excepciones de ciertos países en Latinoamérica. Esa particularidad que hace que ‘mi casa es tu casa’, es un rasgo a temer. Si las proyecciones demográficas continúan, si la población hispana se multiplica y logran trazarse metas a futuro, con fines políticos comunes a todos, privilegios que irán ganando según aumenten y controlen sectores económicos, llegará el momento de que puedan imponer un gobierno, un congreso, y sancionar leyes a imagen y semejanza.

 

   No sería desacertado imaginar una realidad donde todo el llamado Imperio quede bajo la presidencia de un payaso nada cómico como el que dirige un país como Venezuela (mi país, mi pobre país) o Bolivia, o Nicaragua. Podría ocurrir que cayeran en buenas manos, como en… (caramba), pero ¿y si no? ¿No es hasta divertido imaginar un Congreso controlado por el desorden, la horda y la sumisión al caudillo en la Casa Blanca mientras hacen negocios extraños bajo la mesa y a un Tribunal Supremo de Justicia esperando a ver qué dice el amo para sentenciar? Tal vez México, bajándose de la mula con esos congresistas logre recuperar Texas y Nuevo México. Ese será el precio que deberán pagar los llamados habitantes de la Mayor Potencia, perder no sólo la supremacía, sino las libertades como ocurre en cualquier desastrillo caribeño; también la eficiencia que los caracterizó. Claro, habrá quienes griten que es una injusticia, o hasta un acto de, no sé, traición hablar así; sería posible (en la teoría todo podría suceder, por más improbable que sea) que una gobierno latino fuera lo mejor para Estados Unidos; pero uno ve a la gente de Bolivia gritando si, queremos esto, sumisión y control de otros; o Nicaragua reiterando los errores de un pasado de apenas ayer, y hacerse ilusiones es como difícil. Todo el trabajo de grupos norteamericanos irresponsables, negligentes y cómplices que aceptaron coimas o encubrieron crímenes en Latinoamérica (desde los activos tiempos de ese sátrapa de Fidel Castro), el Centro Carter mismo sin ir muy lejos, obligando las masivas migraciones, al final tendrán las consecuencia frente a sus ojos, su recompensa, muy merecida por cierto.

 

   Y si el destino de Estados Unidos es casi irreversible, el empuje de esa masa humana, con sus vicios, defectos y virtudes es prácticamente indetenible, unido a la decadencia de lo grandes grupos que conforman la nación norteamericana, el de Europa no es mejor, y sería más inmediato si no fuera por la inmerecida suerte que la fortuna a veces le tiende. Lo que no tienen en sentido común individual, parece que la horda, el grupo, lo compensa. Ante el nuevo expansionismo del Imperio Otomano, a quienes no se les hace agua el ojo para ordenar inmolaciones, masacres y asesinatos, el viejo continente luce débil y tambaleante, inconexo, incapaz de hacerles frente, la desaparición de una mujer como Oriana Fallaci o la del Papa Polaco fueron bajas muy sensibles y no parece haber nadie capaz de cubrir sus faltas, aunque el actual Papa, el alemán, también se ve medio atravesado.

 

   Mientras los talibanes se armaban, igual que el hezbollat, o regímenes como el iraní o el depuesto iraquí, la estrategia europea era mirar hacia otro lado: dejen que se armen, dejen que griten, dejen que maten a unos cuantos al querer imponer su forma de sumisión a otros, eso los tendrá contentos y alejados de nosotros. Tamaña irresponsabilidad, que raya en lo criminal, obligó y causó no sólo que oleadas de inmigrantes inundaran las venerables ciudades europeas, sino que llevaran con ellos su radicalización y su odio insensato a todo el que no desee someterse a la autoridad de los Santones.

 

   Es la misma actitud tomada cuando, casi sesenta años atrás, un demente se armaba en Alemania prometiendo sangre y muerte, y un charlatán lo hacía en Italia. No vieron lo que se venía encima porque no quisieron verlo, era más cómodo, más fácil (oh, lalá) no hacer nada, porque ¿y si el enemigo se molestaba? Luego tuvieron que esperar que Estados Unidos atravesara el océano para salvarlos; seguramente saltaron de jubilo al saber de todos los muertos en Pearl Harbor, lo que obligaría a Norteamérica a entrar de frente en la Segunda Guerra Mundial (y seguramente no los acusaron en ese momento de militaristas o invasores), cosa que, por otro lado, jamás les perdonaron (es como cuando se le hace un favor a alguien, ahí mismo se gana uno un enemigo mortal del que debe cuidarse toda la vida). Mención aparte hay que hacer del valor de los ingleses, quienes ni parecen europeos comunes, debe ser porque viven en una isla.

 

   Curiosamente se dan las situaciones para un nuevo sometimiento del continente, paso a paso; a pesar de sus aires de vieja cultura se mueven de una manera extrañamente torpe si nos atenemos a la evidencia de los antecedentes. En el fondo deben estar convencidos de que si la cosa se les pone muy mal, Estados Unidos irá nuevamente a sacarlos del charco. Pero en lo inmediato la cosa se les pone fea, ahí están los pueblos más depauperados del África negra que deben escapar del hambre que no pueden, no saben o no quieren combatir, así como escapando de los regimenes autoritarios y tiránicos, armados por países de la misma Europa; esa gente va en busca de casa, comida, empleos y beneficios sociales, a los cuales la siguiente generación creerá tener derecho aunque los nacionales les griten un y otra vez que sólo son unos sucios extranjeros; fuera de los grupos violentos y extremistas.

 

   Para empeorar la situación, gobiernos con sentido común, aunque poco carismáticos, van finalizando. José María Aznar, ese hombrecillo repelente y totalmente odioso al que sólo su mujer debe querer, entregó el poder en España, cosa que debió encantar a grupos como ETA o a los Santones; poder que no pudo caer en peores manos. Tony Blair en Inglaterra, blanco del ataque de esos grupos comeflores e irresponsables que deben ser frecuentemente salvados de ellos mismos, lo entregó también. Pero es aquí donde entra la fortuna y el azar que les tiende una mano; o tal vez sea que el increíble, torpe y vergonzoso manejo de la política española del señor Rodríguez Zapatero, ha escarmentado a medio continente; algunos Estados han preferido gobiernos menos etéreos, así tenemos a una mujer centrada y dura como Ángela Merckel en Alemania, donde no se en gañan con espejismos socialistas, esos grupos que llevan años protegiendo y sosteniendo regímenes brutales, autoritarios y dictatoriales sin sentirse en la obligación de justificarse, como el cubano sin ir muy lejos; tarea en la que no están solos si vemos las actuaciones de los llamados grupos Verdes.

 

   Hay cierto consuelo, como ya dije, en saber que los grandes cometen tonterías semejantes a las que se cometen en el Tercer Mundo. Podemos tener la certidumbre de que a ellos tampoco les irá muy bien, aunque esté mal el decirlo (mal de muchos consuelo de todos). Lo más grave es que no tienen el suficiente juicio para evitarlo, irán de error en error, de indecisión en vacilación, no actuarán y la marea se les irá encima. La enseñanza misma de la Historia es tajante en su juicio contra ellos. Debe ser por aquello de que lo que siempre falla es el sentido común, el menos común de todos los sentidos.

 

Julio César.

 

NOTA: Como dije en la primera parte de este comentario, esto lo escribí a principios del año pasado en mi otro blog. Al parecer Europa da pasos para protegerse de los inmigrantes ilegales: quien los ayude será sancionado, se les encerrará hasta deportarlos, tal vez cargando alguna marca visible que los identifique, y se alzará un buen muro alrededor de sus fronteras. Bien. Muy bien. Es obvio que eso funcionará contra los pata en el suelo, no así contra los grupos que mueven millones y millones de petro dólares, o de narco dólares. Estos se sentirán más motivados a destruirla, en esa guerra del extremismo contra occidente que no se ha querido ver; pero también llenará a los habitantes del Tercer Mundo de ese odio ciego e insensato que sienten contra Estados Unidos. Hoy Europa cuenta con millones más de enemigos de los que tenía tres meses atrás. Una jugada brillante, seguramente obra de Cerebro. Pero, en fin, mi comentario sobre esto vendrá después.

 

NOTA 2: Lamento estar tan intenso; intentaré escribir cosas más ligeras por unos días. O intercalarlo. Estoy por desocuparme un poco.

 
 
   · autor: jcqt2223  · sección: General  
     
   
 
     
 
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