¨ Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso;Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.¨Salmo 40:1,2.¡ Ayúdenme! ¡ Auxilio! ¡ Help!, gritaba con desesperación. Aquel joven se sumergía en las acaudaladas aguas. Por la fuerza de la corriente que vertiginosamente corría por el creciente río. La lluvia no paraba desde hacía varios días. Los troncos de los árboles que la corriente arrastraba, pegaban en la cabeza, en el cuerpo del pobre muchacho; Abriendo heridas; la sangre se envolvia en las sucias aguas. Un tronco dió en su boca, brotando sus dientes. Por mas esfuerzos que aquel joven hacía por salir, no podía. Ya apenas su cuerpo se mantenía conciente. Aquel cuerpo que en otros tiempos era fuerte, apenas podía sacar su cabeza de las aguas para gritar nuevamente, ¡Auxilio! ¡Ayúdenme! ¡Me ahogo!En eso su cuerpo ya inerte se topa con un puente, y desesperadamente se agarra con todas las fuerzas que le quedaban para no soltarse jamás.Esta es la triste historia real, de muchos jovenes que se debaten en las turbulentas aguas de las drogas, el alcohol, los vicios, el sexo, del pecado. Y que quieren salir, cuando se sienten que se ahogan, que se mueren.Muchos cansados piden ayuda, gritan desesperados:¡Ayúdenme! ¡ Me ahogo!Dios escucha el clamor del que está sumergido en las drogas, en los vicios, en cualquier otro pecado.¨Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón: Y salva a los contritos de espíritu.¨ Salmo 34:18.¨Clama a mí, y yo te responderé...¨ Jeremías 33:3.Jesús es el puente. El dijo: ¨Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.¨ Mateo 11:28.¨Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí.Mi ayuda y mi libertador eres tú;Dios mío, no te tardes.¨ Salmo 40:17.En este día recuerdo a mi hermano menor, que cumple un año más de vida. ORACION: Señor, escucha el clamor de la juventud que se pierde. En Jesús, amén. En el amor de Cristo, el misionario.