¨Como el siervo brama por las corrientes de las aguas,Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo;¿ Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?.¨ vrs.1,2. Que en este Domingo Día del Señor, éste sea nuestro clamor y presentarnos delante de Él, en su casa, en un templo evangélico para darle honra y gloria. No sólo de pan vive el hombre, por eso es necesario ir a alimentarnos de la palabra de Dios, del mensaje que el siervo del Señor va a exponer en este Domingo. Las actividades de la semana han dejado sequedad espiritual en nuestro ser, y por eso que importante es que vayamos a saciarnos del agua de vida que es Jesucristo. ¨Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.¨ Juan 7:37,38. Jesús le dijo a la mujer samaritana: ¨Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice :Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.Cualquiera que bebiera esta agua, volverá a tener sed;mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que al agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.¨ Y decir en este Domingo como la mujer samaritana: ¨Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed....¨Juan 4:10,13,14. ORACION: Señor, dame del agua de vida para que nunca tenga sed. En Jesús, amén. En el amor de Cristo, el misionario.