Y son las reglas de este fútbol global que vive de nuestras venas abiertas; los jugadores, y especialmente los cracks, vuelven cuando ya no rinden en Europa...
El retiro los encuentra en nuestras pampas corriendo con la camiseta de Boca, River o algún otro grande de la Argentina...
Y ese parece ser el caso de Riquelme, un caso bastante extraño porque su crisis futbolística no empezó en el campo de juego sino en la polémica en torno a su juego en la selección argentina -soy de los que lo consideran el mejor jugador argentino del pedorro mundial 06- pero se convirtió en hecho real y palpable para el técnico del Villarreal -el Ingeniero Pellegrini- que quiere darle el olivo, a él y también a Sorín.
En Boca lo esperamos con los brazos abiertos...