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Al abandonar en este espacio la crónica del fútbol argentino -supongo que por la supuesta ausencia de lectores- me he sentido huérfano de temas, y la liga española con la que pretendí involucrarme me ha resulta tan ajena y opaca que de pronto este blog ha quedado al borde del colapso.
Esto pensé, por lo menos hasta el domingo, cuando un repentino cambio de horario de los partidos que ofrece el multicanal de direct tv. puso al alcance de mi ocio los partidos antes de las cuatro p.m de Argentina -la hora de nuestro clásico del domingo-, y eso me permitió elegir uno, el derby español y seguirlo con goce inesperado...
El blog sigue vivo entonces.
Pero pudo ser mayor el goce si el Kum Agüero, quien ingresara en el segundo tiempo, definía el partido en esa última jugada, tan pero tan favorable, que resolvió mal tirando la pelota por arriba del travesaño. Antes había tenido otra chance en el área pero prácticamente le entregó el balón a Casillas.
Si el Kum definía el derby, que terminó uno a uno, habría sido noticia en todos los noticieros del país -hablo de Argentina, de mi país, claro- que habrían repetido esa jugada consagratoria hasta el hartazgo, pero no fue así, una lástima.
El BarÇa, el Valencia y el Madrid de Capello -menos antipático que las anteriores versiones galácticas- aparecen como los grandes candidatos. El BarÇa, por fin, encontró un poco de fuerza en sus rivales y debió remontar en sus últimos encuentros comienzos desfavorables -empezó siempre ganando el rival y hablamos del Valencia en el Camp Nou, el Bremen por la copa de Campeones y el Bilbao el último sábado. A los dos primeros partidos los empató, al Bilbao terminó dándole baile y ganndo por tres a uno.
Sorprende la floja campaña del Betis, del Bilbao, del Espanyol y la Real Sociedad: El Getafe, que me proponía seguir como simpatizante juega un fútbol de una pobreza casi franciscana y no es extraño que lleve tres partidos sin marcar. Prueba de lo aburrido de sus partidos fue la síntesis de su cero a cero con el Bilbao en la fecha anterior: la televisión se quedó sólo con una jugada de peligro, y la había generado mi compatriota Abondanzieri con una pésima salida en un corner.
Estoy pensando seriamente en acercarme a la humilde revelación del torneo: El Levante, me gusta su camiseta que lo convierte en el Barcelona chiquito y he comprobado que juega partidos interesantes con muchos goles...
Y eso es todo por ahora, amigos.