Este artículo de entre-fechas -y entre-semana- va dedicado con sincera admiración a nuestro querido Martín Palermo, quien el pasado domingo jugó después de haber sufrido durante la semana la pérdida de un hijo recién nacido...
Su participación en el partido frente a Banfield, constituye una muestra más de su notable fortaleza interior que este humilde espacio no puede dejar de reconocer y homenajear respetuosamente.
El cabezón Ruggeri con los tapones de punta contra el cabezón (Tinelli)
Y lo más sabroso del fútbol, ¿lamentablemente?, no está en el fútbol sino en las situaciones que lo entornan... si siguen leyendo les presento a los titanes que llenan los espacios deportivos, televisivos y radiales con su gayo conflicto...
Tinelli es el máximo exponente de una televisión ramplona que se consagró en los noventa y aún goza de excelente salud -genocidio educativo mediante-. Conocido hincha de San Lorenzo, mantuvo recientes contactos con dirigentes y con el actúal técnico azulgrana, Oscar Ruggeri (ex futbolista de Boca, River, San Lorenzo y la selección), en los que se consideró la posibilidad de que aportara dinero -Tinelli es un multimillonario empresario de los medios- para compras de jugadores que reforzarían el plantel.
HASTA AQUÍ, TODO BIEN
PERO ALGO RESULTÓ MAL y entonces, sorpresivamente, se vio a Marcelo (Tinelli) en su programa Showmatch, tratando con fácil ironía la noticia del triunfo azulgrana del domingo... Y ENTONCES ARDIÓ TROYA.
El cabezón Ruggeri no es santo de mi devoción pero creo que lo mató al recordar los comienzos de su inesperado contrincante como movilero de radio; contó que por entonces Tinelli rogaba que se lo dejara pasar a los vestuarios para meter una nota y acto seguido lo demolió haciendo loas a una humildad que nunca -según las palabras del entrenador- debería perderse...
¿No les parece que ganó Ruggeri uno a cero?
(Por tanto puterío... perdón)